Y es una lástima, porque la verdad se podían quedar ahí dentro.

Ayer, a la empresa pesquera Hijos de Vidal Bandín, que pertenece a los hermanos de Antonio Vidal, y su filial británica Sealskill Limited con los barcos Coyo Tercero y el O'Genita fueron acusados de: “abusar de manera sistemática, reiterada y cínica del sistema de cuotas de la Unión Europea durante unos 18 meses”. Tanto empresas como patrones de barcos admitieron los cargos. Es decir, han pescado más de lo que les tocaba, por lo tanto han hecho una ilegalidad, lo que viene siendo: pesca ilegal. Por esquilmar el océano tienen que pagar una multa de más de 2 millones de euros, pero resulta que gracias a las ayudas y a sus “artes” pesqueras sus ganancias alcanzan más de 29 millones de euros (unos 23 millones de libras). ¡Y se quedan tan panchos!.

La relación amor-odio que tienen algunos pesqueros españoles con la pesca ilegal a pesar de que gobiernos y administraciones se jacten de lo contrario, es tan vergonzosa como fascinante.



Cambiar a menudo la bandera del barco y si ésta es de países considerados paraísos fiscales, mejor. Si además, le vas cambiando el nombre al barco o lo ocultas mientras pescas, el lío que le haces a las autoridades que gestionan y vigilan la pesca es más gordo, por lo tanto más ganas tu. Otras maneras son las de falsificar las capturas, decir que descargas salmonete cuando de verdad descargas merluza, hacer trasbordos de pescado de un barco ilegal a uno legal en alta mar blanqueando así el pescado, capturar más de la cuota, capturar especies inmaduras, …  y un sinfín de artimañas dignas de un cuento de corsarios y piratas.

Pero lo jocoso del asunto es cuando encima aún te queda algún barco legal con el que puedes recibir ayudas de millones de euros a través de las subvenciones que pagamos todos de nuestro bolsillo.

Pero ni es un cuento ni son un par de empresas pesqueras, el cuento es variopinto y pasa por un sinfín de capítulos. Solo algunos ejemplos, los hay desde cerqueros en las Rías Baixas usando dinamita para coger sardina. Barcos como el “Nuevo Confurco” liberado con una fianza de 63.000 euros porque su aparejo no era el correcto. Pesca ilegal alrededor de las Svalbard por los barcos arrastreros “Arosa 9” y “Arosa 13” y una multa por el mismo tema de unos 1,97 millones de euros al “Monte Meixueiro”. Incluso las multas pueden ser de solo 2000 euros, como la impuesta al “Gema y Monte” por Portugal por pesca no autorizada de merluza blanca. Y no solo es Europa quien parece multar a los pesqueros españoles, hay ejemplos como el del “Txori Argi” cerquero de atún multado con 927.000 euros por Mozambique.

Me pregunto si en el cuento además de piratas que explotan y esquilman los océanos, ¿habrá hadas, meigas o brujos que nos ayuden a luchar contra la pesca ilegal y conseguir que se pesque de una manera sostenible?.

Fuente: Celia Ojeda, responsable de océanos de Greenpeace.