18 noviembre 2012

El cierre de Garoña inapelable: excelente noticia para el medio ambiente y la sociedad


Al día de hoy, el CSN ha hecho público que ha recibido en tiempo y forma la documentación para proceder al cierre definitivo de la central nuclear de Garoña (Burgos). Asimismo ha anunciado que estudiará la documentación recibida y elevará al Ministerio de Industria Energía y Turismo un informe sobre su evaluación de la documentación recibida. Tras estos trámites se procederá a la parada definitiva de la central el día 6 de julio de 2013, tal como se estipula en la Orden Ministerial vigente (aprobada el 3 de julio de 2009).

Todos estos trámites acaban con un rocambolesco proceso que ha dado lugar a numerosas especulaciones sobre el futuro de la central. El PP llevaba en su programa electoral la continuidad de la central de Garoña y, de acuerdo con esto, emitió una orden Ministerial permitiendo a Nuclenor, empresa propietaria de la central, solicitar una prórroga de funcionamiento hasta 2019. Sin embargo venció el plazo de solicitud de prórroga el 6 de agosto, sin que esta se sustanciara. Venció asimismo el plazo de recurso administrativo un mes después. Y con el envío de esta documentación al CSN ya queda fuera de toda duda que Nuclenor, participada por Iberdrola y Endesa al 50%, no va a intentar conseguir una prórroga de Garoña.




Se cierra así el pulso que Iberdrola y Endesa ha echado al Gobierno para intentar favorecer las condiciones no solo de Garoña, sino del resto de las centrales nucleares españolas. Todas ellas se van a ver sometidas a una tasa por producción de la electricidad, por indicación directa de Bruselas que considera que el actual mercado eléctrico español favorece a esta fuente de energía. Además se van a ver sometidas a las inversiones que se derivan de las pruebas de resistencia. Por si todo esto fuera poco, Garoña debería realizar los gastos propios debidos a su mala situación de seguridad y, además, no es descartable que en el futuro aparecieran nuevos problemas técnicos que dieran lugar a una parada de la central para reparaciones o, en el peor de los casos a un accidente. Habría sido un verdadero escándalo político si se hubiera producido la cesión del Gobierno ante la presión pública de la industria nuclear.

Ecologistas en Acción se congratula del cierre, que supone una reducción de los riesgos que sufre la población y el medio ambiente, y reclama un plan de desarrollo para la zona. La preocupación por los trabajadores y la comarca de Garoña debe ser prioritaria para las autoridades y los agentes sociales.

Fuente: Ecologistas en acción

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