
El pasado año, entre los meses de agosto y octubre, las selvas de Indonesia vivieron el mayor desastre ambiental del planeta de 2015. Más de 130.000 focos, detectados desde los satélites, provocaron cientos de miles de incendios en las selvas y turberas de las islas de Sumatra y Borneo, en el hábitat de especies amenazadas como el orangután o el tigre de Sumatra.