
El Tribunal Supremo surcoreano considera demostrada la correlación epidemiológica entre ese desfoliante y las enfermedades de piel desarrolladas por estos ex militares que combatieron junto a los estadounidenses contra el Vietcong.
La corte ordenó a Monsanto y Dow Chemicals, productores del agente naranja, indemnizar a los demandantes con un total de 466 millones de wons (unos 315.000 euros), sumas que seguramente no recibirán nunca.