Investigadores detectaron que los emulsionantes y aditivos emulsionantes,
aquellos compuestos sintetizados químicamente, que se suelen agregar en
algunos alimentos confeccionados, causan daño celular e inflamación por
lo que conviene evitarlos.
Estos
productos, que la cocina industrial suele usar en los últimos años se
encargan de unir las grasas con alimentos compuestos de agua, de otro
modo quedan separados.
Con
cinco décadas de investigación sobre el metabolismo humano en su haber,
la doctora Corkey observó que los emulsionantes utilizados cómo los monoglicéridos, que a menudo se encuentran en productos horneados procesados, y la sacarina edulcorante artificial, tienen efectos secundarios, destaca el informe de la Universidad de Boston.