
“La
situación que afrontan los pueblos indígenas está siendo escondida y
silenciada. Brasil finge que trata bien a los pueblos indígenas, pero
aquellos interesados en las Olimpiadas tienen que saber que existe mucha
injusticia y violencia contra los pueblos indígenas y que nos están
robando nuestras tierras (…). Es un momento importante para que
mostremos a las personas el lado más oscuro de Brasil”, explicó Tonico.
Las
tierras de los guaraníes han sido robadas y ocupadas por terratenientes
agroganaderos y por plantaciones de soja y caña de azúcar, quedando
relegados a vivir en los bordes de las carreteras y en reservas
superpobladas donde sufren malnutrición, enfermedades y la tasa de
suicidio más elevada del mundo. De forma frecuente y sistemática, los
pistoleros de los agroganaderos atacan a los guaraníes y sus líderes están siendo asesinados uno a uno.