30 enero 2011

WWF alerta de que el dragado de Guadalquivir, el oleoducto Balboa y los cultivos ilegales amenazan el estatus internacional de Doñana

Doñana
Ante la denuncia de las ONG ambientales, a partir de mañana tiene lugar la visita a Doñana de representantes de la UNESCO, UICN y Ramsar. Actualmente existen tres graves amenazas que se ciernen sobre un espacio natural catalogado como Reserva de la Biosfera y Patrimonio de la Humanidad. Los cultivos y pozos ilegales, el oleoducto Balboa y, especialmente, el dragado del Guadalquivir.

Una comisión de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), de UNESCO y del Convenio Internacional Ramsar para la protección de los Humedales se reúne con el equipo directivo del Espacio Natural de Doñana, la Dirección General de Espacios Naturales y Participación Ciudadana, el Organismo Autónomo de Parques Nacionales, agentes locales y diversas organizaciones ambientales y agrarias.
Tras realizar una inspección sobre el terreno de la zona de Doñana, los expertos analizarán durante 3 días la gestión del espacio protegido y del entorno, así como las amenazas y las tendencias de futuro para determinar si el estado de conservación de Doñana cumple los requisitos que le hicieron merecedora de varios títulos internacionales.

Doñana fue nombrada en 1981 Reserva de la Biosfera por la UNESCO y, más tarde, en 1994, Patrimonio de la Humanidad. El espacio natural también ha sido declarado

Humedal de Importancia Internacional dentro del Convenio Ramsar en 1982.

WWF denunciará la situación actual de cerco a Doñana frente a los organismos internacionales para que exijan al Gobierno español que ponga freno a las amenazas que oscurecen el futuro del espacio natural.

Doñana sitiada

Tres grandes amenazas cercan a Doñana. Desde el Este, el dragado del Guadalquivir, desde el Noroeste, la caótica situación de cultivos ilegales de fresa que aíslan el parque nacional y compiten con el humedal por el agua del acuífero. Por el Sur, en la costa, la reciente ampliación de la refinería de la Rábida y el posible oleoducto Balboa a Extremadura implican incrementar hasta 200 los barcos petroleros que llegarían anualmente a la costa de Doñana, multiplicando por cuatro el riesgo de una marea negra.

Las tres amenazas se encuentran actualmente en un punto clave en la toma de decisiones por parte del MARM y la Junta de Andalucía. La influencia internacional será decisiva para el futuro de Doñana.

1. El dragado del Guadalquivir

En 2003 el Ministerio de Medio Ambiente dio luz verde a un polémico proyecto para permitir la entrada de grandes buques al puerto de Sevilla. El proyecto incluía la instalación de una nueva esclusa en el puerto y la profundización del dragado del Guadalquivir. (Ver mapa dragado aquí)

A pesar de la polémica Declaración de Impacto Ambiental (DIA) positiva, las dudas y las lagunas de información científica en el documento llevaron en 2004 a la entonces Ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, a reconocer carencias en el informe y en la Declaración de Impacto Ambiental, así como a crear una Comisión Científica que debía valorar de nuevo el proyecto.

El nuevo estudio, realizado por el CSIC en 2010, y parcialmente financiado por la Consejería de Innovación de la Junta de Andalucía, ha sido avalado por expertos de diferentes universidades e instituciones españolas.

Estudio y dictamen apuntan en la misma dirección: la profundización del dragado tendría graves consecuencias sobre el ya maltrecho estuario del Guadalquivir, sobre Doñana y sobre la costa, por lo que en la situación actual no debería realizarse. (Ver toda la información aquí).

El río Guadalquivir no es sólo un elemento más de Doñana, es su columna vertebral, la arteria principal que permite dar vida a un espacio natural que resulta crucial para la migración de millones de aves europeas todos los años. Sin el río, Doñana no puede sobrevivir.

Por su parte, la Autoridad Portuaria de Sevilla, también parte de dicha Comisión, no parece admitir la evidencia científica consensuada por todos los miembros de la Comisión, ya que resulta contrario a sus intereses. La última palabra, ahora, la tiene el Ministerio de Medio Ambiente y la Junta de Andalucía.

2. El cultivo de la fresa

La zona noroeste de Doñana ha sufrido desde los años 80 una intensa transformación para el cultivo de la fresa. El resultado, más de 6.000 hectáreas de cultivos bajo plástico instalados sin planificación. Un tercio están ubicados en zonas de monte público y la mitad de ellos carece de agua obtenida de forma legal.

Por otro lado, los cerca de 1.000 pozos ilegales que riegan estos cultivos han llevado a que las marismas de Doñana reciban hoy tan sólo el 10% del agua que de forma natural les llegaba del acuífero.

La fauna amenazada, como el lince ibérico, se encuentra además con un importante efecto barrera causado por la pérdida de bosques, la destrucción y ocupación de arroyos y el asfaltado de infinidad de caminos rurales.

La situación podría mejorar notablemente si se acometiese el prometido ‘Plan de la Fresa’, que debe eliminar cultivos en las zonas más sensibles, fijar una superficie máxima de regadíos en la zona y controlar el uso del agua del acuífero de forma que no se comprometa el futuro de las marismas y arroyos de Doñana. El Plan, anunciado en diciembre de 2007, está supuestamente terminado, aunque bloqueado a causa de diversas presiones locales.

Por su parte, las principales cadenas de supermercados europeos no tolerarán esta situación durante más tiempo, ya que sus nuevas políticas de compra de fresas exigen la procedencia de cultivos con garantías.

3. El oleoducto Balboa

El Grupo Gallardo es el promotor del proyecto de una refinería en Los Santos de Maimona (Badajoz). El proyecto implica la construcción de un oleoducto hasta el Puerto de Huelva, junto al Parque Nacional de Doñana, al que llegaría el crudo por medio de grandes barcos petroleros – alrededor de 100 al año - que se sumarían a los 100 que actualmente llegan a la refinería de CEPSA en Huelva. (Ver mapa del oleoducto aquí)

Aparte de los inconvenientes y riesgos de la refinería y el oleoducto en sí, es realmente grave la llegada de más barcos cargados de petróleo frente a una de las costas mejor conservadas de Europa. El frente marino de Doñana es una de las zonas más productivas en términos de pesca y biodiversidad del Atlántico noroeste, además de uno de los pocos tramos de costa en estado natural que quedan en España. Además, se trata de una de las 6 zonas en España que WWF describió como “alto riesgo de marea negra” (Ver el informe aquí).

Actualmente el proyecto está siendo evaluado por el Ministerio de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino, que ha solicitado información adicional al promotor, por el posible impacto sobre el medio ambiente. WWF alerta de que una fuga del oleoducto que contamine un arroyo o aguas subterráneas, o un vertido de crudo en las costas de Doñana, podrían suponer consecuencias fatales para el espacio protegido, por lo que ya se ha solicitado al MARM que emita una DIA negativa para el proyecto.

Según Juan Carlos del Olmo, Secretario General de WWF: “Desde WWF esperamos que los organismos internacionales reclamen al Ministerio de Medio Ambiente y a la Junta de Andalucía que actúen en favor de Doñana y pongan fin a estos proyectos irrregulares e injustificables”.

Fuente WWF.

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