
En un comunicado publicado a través de su página web, la organización evidenció el impacto medioambiental en la zona, donde investigadores científicos han constatado "altas concentraciones de radiación en hojas nuevas de cedros y en el polen", además de "mutaciones de crecimiento en árboles como el abeto".
La fauna también se ve afectada en la zona, donde han descubierto "mutaciones hereditarias" en las mariposas azules de la especie Pseudozizeeria maha, comunes en el país nipón, daños en el ADN de gusanos y una reducción de la fertilidad de la golondrina común.