
El MIA solicita la no prolongación del permiso de explotación de la central nuclear de Almaraz, que expira el 10 de junio de 2020. Las dos unidades de la central cumplen 40 años de funcionamiento en 2021 y 2023, respectivamente. Las organizaciones del MIA consideran que no tiene sentido someter a los dos reactores a profundas y costosas inspecciones en términos económicos y de dosis radiactivas recibidas por los trabajadores. La central pone en riesgo no solo el territorio español sino también el portugués a través de la posible dispersión de radiactividad por la atmósfera y por el río Tajo en caso de accidente con escape radiactivo.