Podría parecer el argumento de una película de ciencia ficción pero no lo es. Se trata de una denuncia real presentada en el Juzgado de Instrucción número 2 de Ferrol, en funciones de guardia esta semana, por un funcionario de ese mismo juzgado, Roberto Carrodeguas Vilar, que asegura estar siendo víctima de los efectos del fenómeno conocido como Chemtrails.
Para los legos en la materia, como la que escribe esto, se trata de una supuesta práctica que consistiría en la dispersión de sustancias químicas desde aviones con el fin de causar daño a la población.
El término inglés “chemtrail” es una abreviación de la expresión “chemical trail”, cuya traducción literal es “estela química”.
La denominación imita a la que se da en este idioma a las estelas de condensación “contrail”, que son las generadas por los aviones convencionales.






















