La deforestación es un problema recurrente en prácticamente todo el
mundo. Recuperar el daño hecho en los últimos años como consecuencia de
las grandes industrias y de la tierras depredadas para la agricultura y
la ganadería es una tarea difícil. Pero Tailandia cree haber encontrado
la mejor solución, rápida, simple y efectiva.
Hace poco más de un mes, el país ha utilizado aviones militares para
bombardear el bosque, pero no con fuego destructivo sino con bombas de
semillas, las mismas fueron hechas con especies nativas con el fin de
recuperar las zonas degradadas.
El gobierno tailandés piensa ejecutar proyecto piloto para los
próximos cinco años en los que serán evaluados y monitoreados los
resultados de la reforestación desde el aire. Sin embargo, la
expectativa es que los beneficios ya sean visibles para finales del
2017.






















