Un
total de 57 tipos de pesticidas han sido hallados en abejas europeas,
según publica la revista científica 'Journal of Chromatografphy', que
apunta a que la alta mortandad de las abejas se debe "en gran medida" a
las prácticas de la agricultura industrial y, en particular al uso
masivo y rutinario de plaguicidas.
La investigación destaca también
que "la salud de las abejas es un asunto de interés público por su
importancia para el medio ambiente" y para la alimentación. Tras este
hallazgo, la ONG Greenpeace, en el marco de su campaña para salvar las
abejas, exige la prohibición de los plaguicidas más tóxicos para las
abejas.
De este modo, insta al próximo ministro de Agricultura que le
resulte "imposible mirar para otro lado" y oiga el "zumbido" de quienes
quieren proteger a las abejas.
En concreto, recuerda que en España
están autorizados más de 300 productos peligrosos para las abejas, lo
que se traduce en "millones" de abejas muertas, en la línea de lo que la
ONG denunció en febrero que estaba sucediendo en zonas de cultivos de
frutales en Valencia y Murcia.






















