Las discusiones en torno al glifosato parece que no van a terminar nunca, pero el próximo lunes tiene que tener lugar una votación.
La Comisión Europea sabe que los Estados miembros están divididos y las
consultas que hizo muestran que es muy difícil alcanzar una mayoría
cualificada, requisito impuesto por la Comisión para reautorizar esta
peligrosa sustancia química. Sin embargo, para dar otros pasos tiene que
haber una votación o directamente dejar caducar la autorización el 30
de junio.
El Gobierno español es de los pocos en la UE que en
esta larga historia no ha proferido una única vez públicamente la
palabra glifosato. El 9 de marzo, después de la primera tentativa frustrada de reautorizar el glifosato,
Juan Antonio López de Uralde, entonces Diputado del Grupo Parlamentario
PODEMOS-EN COMÚ PODEM-EN MAREA, registró una pregunta en el Congreso de
los Diputados pero el Gobierno no se dignó contestar. La postura del
Gobierno, favorable a la reautorización, solo se conoció debido a lo que
trascendía de las reuniones del Comité Permanente de Plantas, Animales,
Alimentos y Piensos y de las conversaciones y reuniones mantenidas
entre las entidades sociales y la Dirección General de Sanidad de la
Producción Agraria, quienes representan a España en este comité.






















