Hay quien ha calificado el Caso Tamiflu como una de las mayores estafas de la historia. Lo cierto es que este medicamento antigripal ha sido el protagonista durante la epidemia inexistente de gripe aviar de 2005, la pandemia de gripe A que por suerte nunca llegó de 2009 y ahora para futuras “pandemias”.No es un viaje al pasado, es el presente. Como medida preventiva ante una posible pandemia de gripe, Reino Unido ha decidido almacenar una gran cantidad de medicamentos antigripales. Para ello, en plena crisis ha gastado más de 670 millones de euros en Tamiflu y Relenza, dos fármacos cuya eficacia es casi inexistente y polémica su seguridad.
Dos de las “biblias” de la llamada Medicina Basada en la Evidencia (pruebas), Cochrane y el British Medical Journal (BMJ), han pedido al alimón responsabilidades a los gobiernos.
Resulta que el medicamento del laboratorio Roche, Tamiflu, sólo sirve para disminuir los síntomas de la gripe medio día y además no consigue que se reduzcan ni los ingresos hospitalarios por gripe ni las complicaciones graves. Vaya, que vale para muy muy poco, por escribirlo de manera fina.




















